A pesar del repaso que hice de mis lecturas, quería destacar cuatro especialmente. El único criterio seguido para formar parte de las mejores lecturas es que he disfrutado enormemente leyéndolas. No me he fijado tanto en la calidad literaria, que la tienen, sino en lo que me han transmido, en los buenos ratos que me han hecho pasar, en las buenas sensaciones y en el deseo de volver a leer para reencontrarme con los personajes.
Y las mejores al mismo nivel son:
JANE EYRE. CHARLOTTE BRONTË.
84 CHARING CROSS ROAD. HELENE HANFF.
DAVID COPPERFIELD. DICKENS.
EL APAGÓN. CONNIE WILLIS.
Jane Eyre es una gran novela clásica que me cautivó desde el primer momento. He disfrutado mucho de la historia, de la protagonista y por supuesto me he sumergido en su lenguaje, dejándome llevar por su fluidez y calidad. Sé que cuando pasen los años volveré a leer Jane Eyre. Un clásico imprescindible en mi biblioteca.
84 Charing Cross Road. Es una recopilación de cartas, cartas reales entre una escritora y el emmpleado de una librería. Correspondencia que en un principio es formal pero que a lo largo de los años se habrá convertido en una gran amistad. Creo que el hecho de que fueran reales fue decisivo para terminar de engancharme. Además la personalidad que transmite Helene Hanff a través de sus cartas me pareció fascinante, original, entrañable y desenfadada.

David Copperfield, ha sido la novela que me ha enganchado a Dickens definitivamente y que me ha llevado a comprarme cuatro libros más que esperan a ser leídos en breve. Considero que es otro gran clásico imprescindible, lleno de personajes entrañables, detestables, sorprendentes, extraños... lleno de historias y de vidas. Tiene un encanto especial que me resulta difícil describir. Se nota que Dickens quería a los personajes, que vivía sus vidad intensamente y que sentía sus sufrimientos. Acabas queriendo a los personajes y es muy duro despedirse de ellos y pensar que se acaba y eso que no es precisamente corta. Me ha sorprendido muchísimo lo amena que me ha resultado y me ha hecho pensar en que es una lástima que una joya así no se lea más. Me encanta la riqueza de personajes, son todos tan diferentes que me parece una auténtica proeza, una obra de arte saber "retratar" con esa maestría tantas personalidades formando parte de una misma historia. Me quedo con su recuerdo, que de vez en cuando vuelve a visitarme y me dibuja una sonrisa como si pensara en viejos amigos y en todo lo que han vivido.

El apagón de Connie Willis. Es mi primera novela de ciencia-ficción y mi acercamiento se produjo por el argumento, porque en principio no me atrae este género. Me resultaba muy divertido pensar que en el futuro los historiadores pudieran estudiar los hechos pasados in situ. Me parecía una aventura y en efecto eso ha sido lo que me ha provocado la novela, la sensación de vivir una aventura. Connie Willis consigue que te pongas en la piel de esos historiadores y que te angusties con los peligros a los que tienen que enfrentarse. Me lo he pasado muy bien y he aprendido muchas cosas sobre el Londres del Blizt, tanto es así que me han entrado muchas ganas de leer más cosas situadas en el mismo lugar y momento histórico. La pena de este libro es que es una primera parte y que te quedas a medias, con ganas de saber cómo termina. Por lo visto hasta el segundo semestre de 2012 no publicarán la segunda parte.